El paraje era lúgubre, nadie querría ir allí, excepto ella, la más bonita de las soltera
s, su intrepidez rozaba la locura.
Era como vivir en el ártico en pleno invierno, sólo estaba habitado por osos polares, focas, unos cuantos lobos y por él, el más elegante de los solteros, tanto que gustaba a más de un compañero.
Todo sucedió muy rápido, él se sintió amenazado por su belleza y a ella le molestaba su debilidad por las formas estilizadas, tanto que se rapó la larga cabellera sedosa y morena que tantos suspiros le había procurado.
Al mismo tiempo él comenzó a mascar tabaco y escupir a cada instante sobre toda superficie que estuviera a su alcance, lo vieron por última vez dentro de una caverna invernando con los osos, que bajo toda contradicción lo adoptaron cuando decidió suicidarse. A ella le crecieron la barba y el bigote.
15 feb 2008
Ella y él
http://www.tierramerica.net/2001/0617/acentos.shtml
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