8 feb 2008

La verdadera intención

http://www.alliance21.org/2003/article.php3?id_article=2480

Erase una vez tres cerditos constructores de casas que eran muy competitivos entre sí.
El primero construyó una mansión en las afueras de San Francisco en Norteamérica, la diseño con los más avanzados materiales, por supuesto ecológica, con paneles solares y mucha tecnología de punta.
El segundo levantó un palacio en la Polinesia en la isla más salvaje, volcánica y paradisiaca que encontró. Era un lugar privilegiado exclusivo para clientes de primera clase.
El tercero erigió un pene de 700 metros de altura en pleno desierto del Sahara, donde no hay agua y por ende no viven ni las bacterias.
Al primero la falla de San Andrés en la placa tectónica generó un terremoto que le devoró la mansión en milésimas de segundos.
Al segundo un tsunami creado en las profundidades marinas por irrupciones volcánicas se tragó el palacio como una serpiente a sus presas.
El tercero nada le sucedió, pero los otros cerditos se preguntaban el motivo de esa enorme estructura en ese lugar del mundo, que no brindaba un servicio a nadie.
A lo que respondió con voz seria: -a mi lo único que me interesa es que dentro de mil o dos mil años me recuerden como él que construyó esta obra, y cómo no van a entender los motivos de su creación la denominarán “obra de arte.”

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