
ecologista marino y no morir en el intento
Cuando entras a nadar o jugar al mar y ves una bolsa (de las de hipermercado) a la deriva por inercia del viento… cogerla (que ya debe de estar súper limpia) colocarla en tu bikini y salir cual espía de James Bond portando en vez del cuchillo, un chorreante film sintético.
Si eres de los que prefiere hacer submarinismo para ver peces y demás especies marinas… coger las latas de bebidas, envases que se hunden cual Titanic para jamás volver a emerger por voluntad propia.
Terminantemente prohibido capturar toallas femeninas y/o tampones ensangrentados sin la debida protección… pensar que más de una vez nos tragamos un poquito de ese zumo con el agüita de mar sin que veamos al sospechoso navegando (vaya uno a saber de dónde y cómo apareció a nuestro lado).
Mecheros, una nueva especie marina, tanto los peces como las aves se preguntan por donde comen y por donde excretan esos nuevos habitantes que existen desde multicolores hasta de un sólo color en una gran gama de formas y volúmenes.
Antes de extender tu toalla playera recién estrenada observar bien la zona para (evitar si se puede) las colillas dejadas por el anterior bañista o si es el único hueco de la playa abarrotada ya te estás enterando el por qué.

2 comentarios:
- Ainda com muito por aprender o ser humano ainda insiste nos mesmos erros em desrespeito a natureza que mostra seu lado negro em desequilíbrio, quem sabe um dia possamos nos orgulhar de um melhor comportamento, fuerça e sucesso...
Obrigado!... cada vez somos más quienes nos ocupamos desinteresadamente en mantener nuestro planeta... Por ahora es nuestra única "casa", así que a cuidarla... no cuesta mucho esfuerzo.
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